Sigue el host hasta el proyecto
Empieza por la dirección exacta que usan los visitantes, incluido el nombre raíz, www o un subdominio. Confirma que el host aparece en el proyecto previsto y que DNS apunta al destino configurado. Los nombres similares pueden asociarse por separado, así que valida cada uno.
Revisa el historial e identifica el despliegue correcto que sirve el proyecto. Si el dominio está asociado a otro proyecto, una publicación exitosa aquí quizá no cambie lo que ven los visitantes. Busca asociaciones antiguas o duplicadas antes de modificar DNS.
Verifica lo que recibe el visitante
Abre el host exacto en el navegador y revisa la página, el certificado y las redirecciones. Prueba la dirección canónica y las variantes utilizadas. La caché puede confundir; usa una sesión nueva u otra red si el resultado no coincide con el estado del despliegue.
Si aparece otro sitio, anota el host, el proyecto, el identificador del despliegue y el destino DNS. Cambia una asociación cada vez y prueba de nuevo. Así relacionas el cambio con su efecto y evitas dirigir un dominio activo a un proyecto ajeno.